El sitio web en la empresa cumple varias funciones. Por una parte es una buena tarjeta de presentación en internet que permite darse a conocer. Y además de la función informativa, también desempeña una función comercial, en el caso de que la empresa lo convierta en una plataforma de comercio electrónico.

Frente a otros soportes menos versátiles, como tarjetas o folletos el sitio web presenta claras ventajas:

  • Posee un carácter dinámico y permanente a la vez: siempre se puede acceder a él, pero el contenido se puede modificar y adaptar continuamente.
  • El diseño y la implementación de un sitio web son más económicos y menos laboriosos que la edición de material corporativo en soportes impresos. No solo ganamos tiempo, sino que la inversión es inferior.
  • Su alcance es global: nos permite llegar a clientes de cualquier punto del planeta. Una vez definido el contenido, podemos generarlo en tantos idiomas como deseemos, sin que los costes se disparen.

Un sitio web multilingüe es por lo tanto una herramienta de gran ayuda para cualquier empresa que inicia o desarrolla un proceso de exportación o internacionalización. Para que contribuya al éxito de su implantación internacional, debe adaptarse a las preferencias de la clientela, que se desenvuelve en un entorno concreto, con un idioma y una cultura específicos.

Qué debemos tener en cuenta para adaptar el sitio web

En primer lugar, hay que determinar el público objetivo: concoer quiénes son nuestros clientes potenciales, dónde se ubican y cuál es su cultura nos ayudará a escoger los idiomas y las variantes dialectales en que debemos redactar los contenidos que queremos incluir.

Determinados datos los queremos compartir por igual con todos los clientes. Información sobre productos estándares, el soporte técnico, tutoriales son claros ejemplos de contenido global. Una vez redactado en un idioma, este material es objeto de traducción al resto de idiomas del web.

Ahora bien, también podemos generar contenido local, específico para un público o un mercado concreto, en un idioma en particular. Productos especiales, promociones locales o campañas publicitarias son tres ejemplos de datos objeto de adaptación o redacción en el idioma de la clientela potencial.

Si bien se puede optar por un web multilingüe que contiene la misma información en todos los idiomas, debemos ser conscientes que se desatienden las diferencias culturales de los clientes locales. En cambio, un web cuyo contenido está adaptado en función de cada lengua se amolda a la cultura local y los intereses de cada cliente.

Un web multilingüe es rentable

Como ya adelantamos en la entrada anterior, hay estudios que determinan nuestras preferencias a la hora de navegar en la red, preferimos leer textos redactados en nuestro idioma; nuestros clientes también. Mediante un sitio web multilingüe, establecemos una estrategia de proximidad muy rentable para nuestro negocio; las probabilidades de que los clientes potenciales adquieran productos o establezcan relaciones comerciales con un proveedor que se dirige a ellos en su lengua son mayores:

  • las personas que acceden a contenido en su lengua materna comprenden mejor los mensajes comerciales;
  • los recuerdan con mayor facilidad;
  • los sienten más cercanos, por lo que les influirán más.

El coste de la adaptación lingüística al mercado local, también conocida bajo el nombre de localización, implica una mejora en el servicio y contribuye a la fidelización del cliente final. Es por lo tanto una inversión rentable a corto y medio plazo.

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